"La rebelión es mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos" Alejandra Pizarnik-en esta vida

"Solo veo rosas" Alejandra Pizarnik-más allá de esta vida-

Solo soy pura rebelión, vino a decir... aunque no sola estás

Vos no está sola. Y esta rebelión se hará. Y no desde la soledad. No desde cuatro gatos somos y por eso nos pisotean. ¡Una ola de Rebelión vendrá que tambaleará los cimientos podridos de estas sociedades!



martes 2 de febrero de 2010

¿Cuándo te conocí?

Aquello fue amor verdadero, amada mía,
y, sin embargo, ¿cuándo te conocí?,
¿supiste tú reconocerme acaso?

Representaste tu papel en la tragedia de mi vida,
estuviste del lado de los que destruyen
queriendo estar de mi lado.
Tú, gran amante, como tantos que de esto mismo presumieran,
gran amante únicamente de tu circunstancia, tu bolsillo,
gran amante de tu prosperidad, tu orgullo.
De eso, de eso mismo que tú a mí me acusabas.
¿Y qué orgullo?, ya ves.
¿Mi orgullo estriba en que me pisotearan, incluida tú?
La vida acaba dándoos la razón
a cuantos pusisteis vuestra prosperidad material
por delante de cualquier otro, siempre en discusión,
en entredicho siempre, merecimiento, crecimiento.
De lo que crece hacia dentro no es testigo nadie,
sólo los propios labios de la que lo atestigua,
los propios labios solos,
jamás otra boca, otra laringe acompañante.

¿Cuándo te conocí?
He de extrañarme que yo, la desconocida,
al final sea la que pronuncie esto con más contundencia
pues más conocimiento,
¡y aun sabiendo que jamás me conocerás!,
jamás me conocerías
ni aun te diesen la eternidad para ello.
Hay dos especies bien diferenciadas en esta especie nuestra:
las mayorías, a las que perteneces,
y lo examinan todo por los triunfos materiales;
y la de los que perdieron,
esas minorías a las que les toca representar el papel de perdedores,
cuando de hecho triunfamos sobre todos vosotros,
y jamás repararon en coronas de laureles de nadie
si ni siquiera las propias.

¿Cuándo te conocí?
Sacudiéndome el polvo
del que no hace falta desprenderse
pues él solo cae.
No marques más mi número de teléfono,
con el tuyo siempre oculto,
como tuvisteis siempre las intenciones
todos los que pertenecen a tu especie.
Jamás nos conocimos.
Sólo fuiste otra rémora
en el camino eternizable
hacia el ser uno mismo
y sólo concluible con la muerte.
¿Que yo te hice crecer?
No tengo duda.
Sin embargo tú fuiste otra de los tantos
que treparon a mi chepa o por ella,
que me construyesen la chepa de los impedimentos
con los que cargo,
con los que cargamos los de mi especie.
¡Pero aun así hemos de llegar a la meta!
Y la meta es el Conocimiento cada vez más exacto
de lo que tiene o no tiene valor en esta vida,
en todas las vidas.

De intentar Conocer no me apartará nadie,
¡ni todos los doctorados y doctores de la tierra
con todas sus universidades y estados!;
de dar valor a cuanto juzgan inválido
en su carrera demente de despropósitos en pos de la fama.
De intentar el verdadero Arte:
Este desnudo de todos los propósitos
al pleno día de todas las conciencias.
El ser humano no consiste en nada más que ello,
en lo que siempre fuimos, aunque tanto nos ocultaran,
marginasen, enmudeciesen,
las minorías que fuimos sacrificadas a la innoble fama de los otros,
tú, esas mayorías en todos los estamentos,
a las que perteneces.

Grupo poético de Sombra & Sombra. Dentro de mí con ella que es yo